

Soy Alejandra, aunque quizá me conozcas como Mars. Nací y crecí en Ávila, y desde pequeña el arte ha formado parte de mi vida. Me pasaba el día dibujando, leyendo y buscando nuevas formas de crear. En mi familia paterna siempre hubo una conexión especial con el arte y, de una manera muy bonita, fue mi abuelo quien me acercó al mundo del tatuaje.
En 2008 hice mis primeros tatuajes. Por aquel entonces todavía no sabía hasta dónde me llevaría este camino. Pasaron años de aprendizaje, búsqueda y descubrimiento hasta que decidí apostar por el tatuaje como mi profesión y dedicarme a él por completo.





